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Conservación
privada en el Paraguay: un desafío posible?
Las iniciativas de conservación privada en el Paraguay, llevan ya varios años de gestión, promovidas desde los primeros años de la década de los 90, como un subsistema en el marco del Sistema Nacional de Areas Silvestres Protegidas, a través de la ley de Areas Silvestres Protegidas (352/94). A fines del año 2000, se establece NATURAL Land Trust Paraguay, con el objetivo de promover un novedoso esquema de protección privada, las Servidumbres Ambientales. A partir del año 2002, se comienza a hablar, al nivel nacional, de otros instrumentos privados de conservación, como el usufructo o el comodato y se avanza en la adquisición de fracciones de tierras por parte de organizaciones privadas como Guyra Paraguay que adquiere la primera fracción de tierras, de poco más de dos mil hectáreas, en nombre de la Alianza para la Conservación de San Rafael que es destinada a la conservación de la diversidad biológica a perpetuidad o la fracción de tierras de cuatro mil hectáreas adquirida por el Instituto de Derecho y Economía Ambiental, para establecer la primera área de conservación transfronteriza con Bolivia, en la histórica Cañada El Carmen, como escenario del primer Parque de Paz que simbolice a perpetuidad la hermandad de dos pueblos hermanos el boliviano y el paraguayo. Estos son logros más que exitosos, luego de poco más de diez años de haberse logrado un hito muy relevante en la historia de la conservación en el Paraguay, con la adquisición y la promulgación de la Ley 112/91 que estableció la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, hoy la primera y única Reserva de la Biosfera del Paraguay, reconocida por la UNESCO. También es destacable el avance del proceso de creación por Decreto del Poder Ejecutivo de las Reservas Naturales privadas, en el año 2000 que deben necesariamente ser formalizadas con la inscripción de éstas en la Dirección General de los Registros Públicos, trámite que hasta el primer trimestre del año 2003 no se ha efectuado. La
pregunta que surge es por qué los compromisos de conservación
privada no están pudiendo ser cumplidos?
Entonces,
es posible pretender desarrollar en el país un esfuerzo para promover
la conservación privada? Sin embargo, es necesario reconocer que los actores interesados debemos desarrollar un sistema de incentivos, seguros, de largo plazo y sobretodo económicos que puedan capitalizar eficientemente estos esfuerzos. Además de todo lo mencionado, un tema preocupante y creciente, en los últimos años en nuestro país es el aumento de la pobreza que afecta negativamente a las sobresalientes áreas naturales que intentamos proteger. Es largo y desafiante el camino que debemos emprender, sin embargo fundamental reconociendo que cerca del 97% de las tierras en el Paraguay se encuentran en dominio de propietarios privados. El esfuerzo es importante y estamos seguros que el trabajo en alianza, entre todos los actores interesados, puede darnos resultados importantes en los próximos años. Si no logramos esto, deberíamos resignarnos a perder nuestras últimas áreas naturales... Dispongamos de nuestro mejor esfuerzo para legar a nuestros sucesores la belleza y los valiosos recursos que tenemos el privilegio de disfrutar.
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